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Muere Eduardo González Rada, educador y batallador del “trapo rojo”

 Muere Eduardo González Rada, educador y batallador del “trapo rojo”

Fue uno de los testigos presenciales del secuestro y posterior asesinato de Orlando Benítez Palencia, padre del actual gobernador de Córdoba Orlando Benítez Mora.

A los 67 años de edad, Eduardo González Rada dejó de existir en la clínica IMAT de Montería. El organismo del reconocido educador no pudo resistir más los embates de un cáncer que lo aquejaba desde hace varios años.

González Rada fue un combatiente de las ideas liberales y un soldado de “Mayorías Liberales”, grupo al que le fue fiel, hasta el último hálito de su existencia. Recorrió, como secretario general de esta colectividad, centímetro a centímetro, el territorio cordobés, al lado del ex senador Juan Manuel López Cabrales y de la también ex congresista Arleth Casado Fernández. Nunca tuvo aspiraciones personales, pero fue decisivo en muchos escenarios, consejero y artífice de triunfos y grandes gestas políticas.

Licenciado en Matemáticas y Física, Eduardo González Rada ocupó el cargo de rector de la Universidad de Córdoba en el periodo 1996 – 1999, uno de los momentos más convulsionados y violentos de la historia del departamento de Córdoba, por el surgimiento de los grupos paramilitares, que entre otras, tomó a la academia como uno de sus blancos. El profesor, manejó con pulso de buen timonel los destinos del claustro universitario en tiempos difíciles y sombríos de nuestra historia.

Uno de los episodios por los que más se recuerda el nombre de Eduardo González Rada ocurrió el 11 de abril del año 2005, cuando en medio de correrías políticas por el alto Sinú, más específicamente en el municipio de Valencia, fue testigo presencial del secuestro, que terminó con el asesinato del entonces diputado Orlando Benítez Palencia, su hermana Lidis del Carmen y el conductor del vehículo en el que se transportaban Francisco Mestra Martínez. González Rada y Dionis Portillo, quienes integraban esa comitiva fueron los únicos sobrevivientes de aquel episodio sangriento que tiñó de sangre un pedazo de la historia política de este departamento.

El profesor Eduardo González Rada fue un hombre gentil, sencillo y generoso, dado a sus amigos, padre abnegado y esposo ejemplar. De eso dan cuenta sus cuatro hijos, cinco nietos y su esposa Susana Herrera.

Su historia como docente se revela en más de 25 años de servicio como profesor de la Universidad de Córdoba y de los establecimientos educativos “Liceo Córdoba” o “Cecilia de Lleras”, colegio Valle grande y Gimnasio América. Sus estudiantes lo recuerdan como alguien que enseñaba con pasión las matemáticas, al punto, que hasta el más reacio a aprenderlas, terminaba enamorado de los números, de las ecuaciones y de los problemas de la algebra de Baldor.

¿Cómo recuerdas a tu padre? le pregunté al secretario de educación municipal Óscar González Herrera, hijo del profesor Eduardo y con un nudo en la garganta, me respondió: Era un ejemplo a seguir, guiaba, enseñaba con el ejemplo, siempre exigente, riguroso y profundamente amoroso.

Paz en la tumba del profesor, del dirigente político, del amigo, del padre, abuelo y esposo.

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