Cancel Preloader

Un Día Como Hoy del año 1928 nació Leandro Díaz

 Un Día Como Hoy del año 1928 nació Leandro Díaz

Nacido en Hatonuevo, La Guajira, Díaz pasó los primeros años de su vida sin oír una canción, pero sí hermosas melodías como el canto de los pájaros y los sonidos de la naturaleza, experiencias que después se volvieron su más grande inspiración, antes de la llegada de la mujer, a quien sin verla, se la imaginaba como el ser más divino de todo lo creado, pero indescifrable, pues él mismo la describe como una “ecuación invencible”.

Sus primeras obras llegaron gracias a los momentos vividos en su tierra natal, recuerda que su primera composición resultó de la amistad que sostenía con su vecina.

Siendo aún un adolescente, se trasladó a Tocaimo, César, donde su verdadera vida artística empezó a orillas del río del mismo nombre, mostrando sus creaciones a los acordeoneros del lugar y cantando a capela para ganarse sus primeros pesos, como él recuerda.

Así llegaron sus primeras actuaciones ante el público, pasando por grupos musicales fugaces, hasta que conoció a Toño Salas, con quien estuvo cantando durante casi quince años. Pero Leandro se dio cuenta de que más para cantar, él había nacido para escribir, transmitir lo que sentía con el alma y el corazón, imaginarse a la mujer y crear sus letras en torno a ella.

Ni él mismo se explicaba cómo hacía para componer sin ver, “pero tuve la dicha de cuando era joven que atinaba a describirla (a la mujer), es una cuestión mental, me concentro y me sale al frente. Así me doy cuenta de las cualidades que tiene, la mujer es de muchos tipos, ser bonita la salva mucho, pero también la compromete, se cree superior, es una ecuación invencible”, decía en tono bromista.

Luego llegaron los amigos, esos que poco a poco se fueron despidiendo de él como Emiliano Zuleta Baquero y Rafael Escalona, este último, uno de los más cercanos y con quien tiene los momentos más gratos.

“Recuerdo un día cuando Escalona sembraba algodón, nos encontramos y me dijo ‘estoy sembrando algodón para que no digan que soy flojo’, yo sabía que no era así porque él no era hombre de campo, sino de ciudad, sabía que era por hacerme reír y es que él también nació para la música”.

Con los amigos, y cientos de historias infinitas, así empezaron a aparecer las obras más destacadas de Leandro, la primera de ellas ‘La loba ceniza’, luego otros éxitos se asomaron como ‘La trampa de los tocaimeros’, ‘Bajo el palo e’ mango’, Realmente enamorado‘, ‘A mi no me consuela nadie’ (su favorita) y hace 43 años su éxito inmortal ‘Matilde Lina’, una de las letras más interpretadas por diferentes artistas en Colombia y que hace parte de un repertorio de más de 100 composiciones.

Fuente: El Universal

Noticias relacionadas