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Montería hacia la inmunidad del rebaño.

 Montería hacia la inmunidad del rebaño.

Equipo de investigadores del Instituto de Investigaciones Biológicas y Enfermedades Tropicales (IIBT) de la Universidad de Córdoba

Por: Morgan Jiménez Bula ([email protected])

En promedio el 55,3 por ciento de la población de Montería, unas 256 mil 592 personas (del censo Dane 2018), habría contraído el Coronavirus, según lo demuestra un estudio realizado el pasado mes de agosto, del cual es pionero en Colombia el Instituto de Investigaciones Biológicas del Trópico, de la Universidad de Córdoba, liderado por el Dr. Salim Mattar Velilla.
La investigación advierte que el hecho constituye un rápido tránsito a lo que se conoce como la teoría de la inmunidad del rebaño aunque ésta se predica más de la vacuna que del efecto autoinmune.
El Instituto que tiene la experiencia en estos estudios sobre medicina veterinaria en la lucha contra virus y distintas pestes de la población bovina que se convirtieron en enfermedades tropicales endémicas, como la brucelosis, entre otras; mientras se encontraban las vacuna que les protegiera, hizo extensiva su experiencia a la medicina humana, en la lucha contra el Covid-19, en alianza estratégica con el municipio de Montería.

Índice de seroprevalencia alcanzado por comunas y corregimientos

La proyección de la investigación que según el tamaño del muestreo tiene un margen de error del 5 por ciento, guardada la debida actualización proyectada del Censo, determinó el porcentaje de la población de Montería, atendida su geo-referenciación en zonas, su clasificación en estratos, sus tipicidades por grupos etáreos y sexos, que contrajo el virus sin manifestar síntomas o con síntomas tan leves que no ameritaron consulta y por tanto conforman un subregistro que desconocían las estadísticas que sobre el avance de la pandemia lleva el servicio local de salud de la población infectada, que ha desarrollado el fenómeno que se conoce científicamente como la Seroprevalencia o la capacidad que tienen los organismos vivos de desarrollar autoinmunidad para hacer frente a virus y enfermedades.
La población que alcanza a autodefenderse de esta manera es la que conforma la llamada “inmunidad del rebaño”, bajo el entendido de que no se reinfecta a sí misma ni infecta a las demás personas.
La información obtenida en la investigación permitió a la administración municipal adoptar las medidas para la reactivación económica-social; y especialmente, la realización de los cercos epidemiológicos selectivos para cortarle la velocidad al contagio y organizar la búsqueda proactiva y focalizada de los contagiados.
Si bien el avance del Covid-19 anticipó demasiado rápido el pico de la pandemia dejando un elevado número de muertos comparados con las estadísticas del modelo predictivo seguido por la administración municipal, el haber alcanzado tan pronto ese alto porcentaje de seroprevalencia, no fue una estrategia deliberada sino un efecto atribuido más a la indisciplina social, ligada en parte a la incredulidad de la comunidad frente a la letalidad del virus y por la otra, en una alegre conjetura, al manejo domiciliario con recetas farmacéuticas cuyos productos como la aspirina 500, la Ivermectina, el duodecadrón o la dexametasona, entre otros, agotaron rápidamente sus existencias en tiendas y farmacias, dado el temor de la población a los protocolos clínicos y al posible contagio si acudía a las urgencias de las clínicas y hospitales, más que a fallas en la eficacia de las medidas de bioseguridad establecidas durante el período de aislamiento obligatorio conocido como cuarentena.
El grupo de investigadores procesó pruebas de Elisa en tamizajes practicados por personal de la Dirección de Salud de Montería para determinar los niveles de antígenos presentes en la sangre.
La comunidad científica estudia ahora los cuatro o cinco casos excepcionales en los que personas que superaron la virosis se reinfectaron.
El gobierno local a cargo de Carlos Ordosgoitia Sanín recalcó a la comunidad la necesidad de redoblar la medidas de bioseguridad con el uso del tapabocas, el lavado frecuente de manos y el distanciamiento social como únicas estrategias validadas para prevenir el contagio del resto de la población mientras llega la vacuna.
El Director de la investigación ratificó que el estudió cobrará relevancia para la distribución y uso razonable de la vacuna y vaticinó como poco probable que se registre una nuevo pico de la pandemia previendo que los Monterianos tendrían una Navidad mucho más tranquila.

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