Cancel Preloader

Alfredo Torres, el pintor del Sinú (I Parte)

 Alfredo Torres, el pintor del Sinú (I Parte)

Hey.news.co inicia un ciclo de reportajes con personajes destacados del departamento de Córdoba, con el propósito de explorar sobre sus vidas, sus obras y sus aportes a la sociedad. Esta fase periodística, que saldrá todos los domingos, la iniciamos con el pintor monteriano Alfredo Torres Ibáñez, quien cumple 63 años y cuya vida ha transcurrido entre pinceles, vinilos y lienzos. Torres, es quizá el más destacado y talentoso pintor del departamento de Córdoba en los tiempos actuales. Nos contó aspectos esenciales de su vida de artista y los elementos que han inspirado sus cuadros. Bienvenidos a reportajes heynews.co

Por: Francisco Javier Martínez Ferreira

Heynews.co: ¿Cuánto hace ya que tomó el primer pincel en sus manos?

Sí, efectivamente, la pintura la inicio por allá a la edad de 9 años, cuando comienzo a notar desde el asombro, a trabajar las imágenes, a mirar, a contemplar y a sacar muchas conclusiones de toda esa serie de fenómenos y de todos esos contrastes que surgen en el entorno de uno, en los espacios donde uno está, todos esos elementos y todas esas imágenes que son poesía muchas veces. El río, cuando va a su paso en la vegetación sobre la pradera, en fin, son las estrellas en la noche, el paisaje en un atardecer crepuscular donde las gamas de colores son impresionantes. Todas esas son serie de imágenes que uno lo sorprenden y entonces comienza el monólogo, comienza a partir de eso la inquietud, por descubrir, por entender mejor cómo y de qué manera esa belleza natural, esa expresión de la naturaleza, se debería agarrar, se debería imprimir, se debería pintar. Son partes que tienen muchas emociones, son fragmentos que suelen ser fugaces, pero la memoria, el ojo que las atrapa, muchas veces las traduce en una verdadera obra de arte y de esa manera, desde niño, yo diría comencé a descubrir que era muy importante llevar a cabo o plasmar esas ideas, esas imágenes y todas esa belleza seductora que rodeaba a uno inconscientemente, sin uno darse cuenta, entonces allí va naciendo la necesidad de pintar, allí comienzo a pintar.

Heynews.co: Vive usted en una región mágica, ¿qué tanta fuerza hay en sus cuadros de su entorno?

Vivir en un espacio como Córdoba, como Montería, todos estos espacios de Córdoba, para definirlos de una manera genérica, pienso que es un privilegio importante. Córdoba tiene unos contrastes bellísimos, Córdoba tiene unas expresiones interesantes en un equilibrio, donde la naturaleza, creo que más allá de brindarle a uno las posibilidades de sembrar en este caso, pues la agricultura y todo lo que contrasta el hombre y la naturaleza, hay una magia que lo atrapa a uno y se envuelve, es esa manera de interpretarla que tiene una profunda poesía. Pienso que Córdoba es una composición de todo. Es un híbrido donde las costumbres, las formas de vida campesinas, las formas de vida de los seres que deambulan en cada uno en su oficio, de esa manera, parroquial muchas veces, descomplicada, toda esa gama que tiene que ver también que se envuelve con el folclor, con la cultura misma en todas sus expresiones, le crea al individuo cierta inspiración, le crea la necesidad quizás de ir mucho más lejos. Pienso que esos espacios, que fueron espacios de tranquilidad, yo diría, porque en estos momentos ya en algunas partes no es lo mismo, ya la contaminación y oros factores están haciendo estragos, pero no deja de ser una tierra de mucha creación, de mucha fortaleza, de mucha energía.

Todo eso, pienso que es la parte que uno lo va llevando, lo va ubicando  y a partir de eso en esos espacios va uno pudiendo estructurar las ideas, los propósitos e ir mirando el mundo con cierta forma conceptual y cierta forma también objetiva y a partir de ese imaginario colectivo, de todo eso que expresa la idiosincrasia de un pueblo, el artista va fortaleciéndose o se va retroalimentando de tal manera que logra tener definidas en algún momento una serie de conceptos interesantes para llevarlos al papel, en el caso de la literatura, de llevarlos a la poseía, de llevarlos a la pintura, a la escultura.

Toda esa ferretería, ese compendio de valores se pueden ir, se pueden transformar, de alguna manera dialéctica, didáctica y enseñar a partir de eso, cómo transcurren, las cosas, cómo se pueden hacer las cosas y cómo se puede representar todos estos valores, toda la esencia misma de un pueblo en el arte, a través del arte y eso va a dimensionar mucho más los conceptos en esas generaciones futuras, donde van a haber ya  unas definiciones estructurales, unos logros, desde le punto de vista artístico, ético e histórico, unos conceptos elaborados en donde ellos se puedan compartir e intercalar las ideas y a partir de eso se decanta y se entiende y se amplía mucho más los conceptos y el conocimiento. Entonces si es muy interesante el entorno, la magia de la región, el contenido profundo, el latido del espíritu y de la realidad de un pueblo que está hecho para surgir, está hecho para dar pasos importantes.

Muy a pesar de las dificultades, porque bueno, aquí tenemos que entender que hay una serie de factores también que muchas veces detienen los procesos, pero con seguridad, la perseverancia, las cosas claras, los conceptos claros van de alguna manera solucionando, van quitando las barreras que en el medio se encuentran, que son muchas seguramente, pero que al final la voluntad y el deseo de superación y el deseo de realización puede llegar a ser una realidad objetiva y contundente en la base de un sentimiento, de un sueño de una propuesta.   

Heynews.co ¿Por qué pinta el maestro Alfredo Torres?

Hay una similitud muy importante en la literatura y en este caso, García Márquez revela que al momento que se lee la metamorfosis, aquello fue tan impresionante que terminó diciendo, bueno, pero si Kafka realizó la obra y al lector lo envuelve y lo lleva a tal punto que el lector vive todas las impresiones y todo lo que relata el autor, lo vive en el pellejo, lo vive a plenitud. Eso es la parte mágica de la obra no, la parte maravillosa de la obra. Cuando hay esos logros, definitivamente se ha transgredido lo más complicado de superar el hecho sencillamente de escribir, se va más allá. A mí me pasó algo, cuando era un niño, yo veía, lo que les he contado un poco en primera instancia, ciertos fenómenos y a mí me parecía que era un desafío. Pero, ¿cómo? ¿de qué manera? ¿Cómo hacerlo?

Hubo una ventana en mi vida que era la ventana o la puerta de unos pintores que habían llegado a Montería a crear, sintieron la necesidad de que ese era un espacio importante para la creación y para la pintura y entonces un día yo me asomo a curiosear y encuentro una serie de elementos, entre esos, vírgenes y cuadros de todo tipo y comienzo a analizar en ese mismo asombro y a entender de que era algo supremamente difícil, pero a buscar precisamente el meollo de lo difícil, de cómo lo lograba y muy cuidadosamente, sutilmente me detenía horas viendo desde esa ventana, desde esa puerta, de una manera quizás humilde y de pronto poco visual y allí comenzaba yo a aprender, a entender muchas cosas y a tratar posteriormente de desafiar ese mundo tan maravilloso. Entonces creo que la pintura nace desde una edad donde la ingenuidad y el asombro hacen un gran trabajo, le permiten a uno crear o inducirse a ese maravilloso mundo del arte y a partir de eso pues comienza el desafío y va uno estableciendo entonces un gran lazo entre las expresiones del arte o todo lo que se expresa en el arte. De allí pasa uno a la música y también es tora de las formas de educar el espíritu, el oído y comenzar a fortalecer todos los sentidos para que la obra  pueda llegar a una plenitud en ese ejercicio para desarrollarla y para hacer de esa obra un componente interesante desde el ejercicio,  que de antemano se hace y desde la tarea, la revisión minuciosa, todo ese carácter que el artista le pone o con el que el artista tiene que elaborar de antemano la obra. Una obra no llega por obra y gracia, no, la obra tiene que ser cultivada, la obra es un proceso donde se establecen muchas definiciones, principalmente es un acto de conciencia, es saber que a partir de eso hay que buscar todos los elementos para que la obra sea agradable y sea una obra que respete al lector y donde el lector se pueda recrear y pueda sacar las mejores conclusiones. Es un gran esfuerzo y de pronto más allá de eso también es una forma de establecer una comunicación con los demás, con el mundo.

Heynews.com: ¿Hay algún pintor que lo influencia?

Bueno yo creo que nací con el pincel, definitivamente uno nace con el talento o nace con la inquietud o nace con la disposición de ser lo que uno siente ser, lo que uno quiere ser. En este caso, yo tuve muchas afinidades, desde niño, con el arte. Eso me indujo a tratar de descubrir muchas cosas que en la pintura en las obras de arte se concebían, las concebían los grandes maestros, a partir de eso, para mi fue un gran reto hacer uso de esas obras, observar esas obras y tratar de profundizar en lo más amplio de los temas o de la obra para poder obtener un conocimiento de cómo había sido la técnica, de cómo estaban establecidos los colores y todas esas formas de difuminación, es decir toda la técnica con que se puede lograr una obra.  

Noticias relacionadas